Seguridad en la planta
A medida que el clima se calienta, es el momento perfecto para salir al aire libre y explorar la naturaleza con tu pequeño. Solo ten en cuenta que no todas las plantas que rodean tu hogar son seguras para los niños, y algunas pueden ser perjudiciales si se tocan o se ingieren.
Empiece por saber qué crece a su alrededor
Cuando se trata de intoxicaciones provocadas por plantas, una de las primeras preguntas que hacen los expertos es: ¿De qué planta se trata? Por eso es tan importante identificar las plantas que tiene en su jardín y dentro de su hogar. Intente aprender tanto sus nombres comunes como los científicos, y guarde esa información en un lugar de fácil acceso.
¿No está seguro de qué tiene? Tome fotografías o lleve una muestra a un vivero local; por lo general, allí podrán ayudarle a identificarla. Una vez que sepa qué es lo que crece en su entorno, podrá consultar si alguna de esas plantas es tóxica utilizando fuentes confiables, como los sitios web de universidades o jardines botánicos.
Plantas que pueden ser venenosas si se ingieren
Algunas plantas contienen sustancias químicas que pueden afectar gravemente al organismo. Los signos iniciales de intoxicación pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea o dolores de cabeza. En casos más graves, pueden afectar la frecuencia cardíaca o la presión arterial.
Algunos ejemplos comunes incluyen:
-Azalea
-Digital (Dedalera)
-Hortensia
-Lirio de los valles
-Adelfa
-Hierba mora
-Brotes de papa
-Tomates inmaduros
Asimismo, preste atención a los hongos silvestres. Estos pueden aparecer en su jardín y algunos tipos pueden ser muy peligrosos si se ingieren.
Si sospecha que su hijo ha ingerido algo peligroso, llame de inmediato al Centro de Control de Envenenamientos al 1-800-222-1222.
Plantas que pueden irritar la boca, el estómago o la piel
No todas las plantas nocivas son mortales, pero algunas pueden causar reacciones molestas.
-Irritantes bucales: Plantas como el lirio de agua (cala), la oreja de elefante, la lengua de suegra y el filodendro contienen diminutos cristales que pueden causar dolor e hinchazón si se mastican. Una bebida fría o un alimento blando (como yogur o puré de manzana) pueden ayudar a aliviar los síntomas. Si su hijo tiene dificultades para respirar, busque atención de emergencia de inmediato.
-Irritantes estomacales: Plantas como los narcisos, los geranios, los claveles y la fitolaca pueden alterar el estómago, provocando náuseas, vómitos o diarrea. Los síntomas suelen ser de corta duración, aunque resultan desagradables.
-Irritantes cutáneos: Algunas plantas pueden causar erupciones o irritación con solo tocarlas. La hiedra venenosa y el roble venenoso son bien conocidos, pero otras plantas como los crisantemos, las caléndulas y las flores de Pascua también pueden irritar la piel. Lavar la zona con agua y jabón suele ser de ayuda, y la crema de hidrocortisona puede aliviar la picazón o el enrojecimiento.
En resumen:
Saber qué plantas tienes y cuáles podrían ser peligrosas te ayuda a crear un espacio más seguro para que tu hijo explore y aprenda.
Para una lista más completa, consulta el folleto del Centro de Toxicología de Wisconsin sobre plantas venenosas comunes.
